Aproveché una migración de pájaros silvestres para evadirme.

lunes, 2 de mayo de 2011

Anna

te podría escribir un millón de cosas bonitas, frases que te conseguirían conmover podrían consolarte y hacerte durante esos segundos olvidar tu tristeza, podría escribirte la canción más bella del mundo, el poema más sincero, podría cada mañana bañar tus oídos en te quiero. Pero entonces es cuando te giras, clavas tus ojos color almendra en los míos y me hago pequeña y todas esas palabras que me hubiera gustado haberte dicho, todo el apoyo que quisiera darte, todos esos versos se van al traste y solo me sale un sonrisa y abrumada ante tu mirar me quedo sin aliento y muero, muero de impotencia por no ser tan fuerte como tú.

Es posible

Es posible que cada vez que cae te vuelvas a levantar, que incluso los héroes sufrían con pequeños pellizcos, que las cosas que queramos son las que tenemos y las que no deseamos las que desechamos. Pero también es posible que cada vez que te asomes a la ventana lo primero que veas sea pobreza, o que la muchedumbre de personas que pasan con coches no se dé cuenta del daño que realizan por no usar los pies. Es posible que cuando hables alguien te mande a callar o que cuando estés callada te exijan abrir la boca. Es posible que leas, o que quieres que ya lean lo leído, que cada paso que des a la estantería sea el paso a una nueva aventura en tu vida. Es posible que llores por lo que nunca tuviste, que llores por lo que un día perdiste, que rías por lo que has ganado o que rías sencillamente por reír. Es posible que te atraigan las grandes masas. Las grades modas o los grandes proyectos, o que prefieras lo minoritario, lo anormal y las cosas que sepan que no te van a defraudar. Todo es posible si abres más los ojos y no ves la vida como la ve un ciego.

el amor

El amor no es ciego, somos nosotros quien cerramos los ojos

She

Cuando la conoces no quieres soltarla, cada abrazo, beso y palabra suya se carga en tu corazón. Cada instante se te hace eterno y cuando pierdes a otra como ella, la necesitas aún más. El tiempo pasa tan lento cuando ella no esta, y me pregunto: ¿Por qué siempre pienso en que piensas?, en lo que hace parecer preocupados tus ojos, me pregunto que es lo que hacen brotar esas lágrimas, me pregunto por que se entristecen esos labios y yo no pueda estar a tu lado. He vuelto a perder a alguien que me importaba, y esa puta distancia impide que me abraces y con tu voz tranquila me digas: No pasa nada Martina, estoy contigo.
Son esos momentos que nos hacen reír tantos los que nos hacen sentir la nostalgia de no tenernos. Y te recordaré igualmente aunque tu no quisieras, por que ese ansia de perderte, esas noches que me levanto con sabor a amargura de pensar que desapareces. ¿Sabes? sin un tu no hay un yo.
Eres el más grande sueño y la más grande pesadilla. Pero te quiero, cada detalle, Es como si sólo a mí se me hubiera sido concedida la facultad de ver, de conocer el verdadero sabor de tus besos, el color real de tus ojos. Hijas de dos mundos con únicos recuerdos tachando y diseñando distraída la misma historia.

el miedo

Aunque sepamos que no deberíamos tener miedo, la parte irracional de nuestra cabeza nos obliga sentirlo. ¿De qué tenemos miedo? ¿De perder, ganar, caer, sufrir, amar? tenemos miedo a vivir para morir, a poder expresar aquello que sentimos. Muchas veces el miedo es una idea atractiva y lo desafiamos, en una atracción, en lo prohibido, y con ello desafiamos a la muerte. Pero en las pequeñas cosas, en las pequeñas manías, cosas de tu vida cotidiana, a esas, son las que nunca desafiamos, miedo al miedo, al cambio, a ti mismo. Nos da miedo los límites que pueden sobrepasar las personas por un sentimiento, por una realidad, por un sueño. A veces soñamos con algo durante tanto tiempo, y cuando por fin podemos tenerlo, lo dejamos escapar, por miedo a dejar de soñar. Pero el miedo nos condiciona la vida, los momentos más felices y los más tristes, el miedo por si es recelo o aprensión que uno tiene de que le suceda una cosa contraria a lo que desea. El miedo, es solo miedo, una palabra de cinco letras, que nos impone una forma de vida, una forma de sentir.